Death and taxes


Los anglosajones tienen algunos dichos increíblemente acertados. Uno muy conocido afirma que las únicas cosas inevitables en la vida son la muerte y los impuestos. En una interpretación libre de este concepto, hace algunos días les contaba que mi amiga B denominó Hacienda Pública a M por su cualidad de aparecer en los lugares y formas más extraños -a pesar de mis esfuerzos por evitarlo a toda costa-, y que logré escaparme por muy poco de topármelo de frente en el colectivo.

Ese día pensé que el SMS y el encuentro que no fue culminarían la larga cadena de absurdos asociados a su persona. Que con esta ya era más que suficiente. Que claramente se trataba de un hecho aislado: trabaja en los confines del mundo, por lo su viaje hacia el microcentro a las ocho de la mañana sólo podía explicarse mediante una de las siguientes opciones:
  • Un turno médico.
  • Un trámite personal.
  • Una reunión.

A veces yo misma me sorprendo de mi ingenuidad.

Esta mañana salí corriendo de casa, saludé al portero, mandé una súplica al grupo de WhatsApp del charter, lamenté perder un colectivo antes de cruzar, aceleré el paso hasta la parada, me alegré inmensamente al ver que venía otro, subí, pagué mi pasaje, me di vuelta, y todas mis teorías se derrumbaron. Lo vi, me vio. No había escapatoria posible.

Luego del gesto de asombro que la etiqueta exige en estos encuentros incómodos, aproveché su tendencia natural a la verborragia para hacerle unas cuantas preguntas y dejarlo discurrir. 

Así me enteré de que cambió de trabajo hace un par de meses. Misma industria, otra empresa, oficinas en Puerto Madero, con conocidos laborales en común por el mismo precio. Strike one. Vive en Palermo, no muy lejos de mi casa, aunque no retuve las coordenadas exactas. Strike two.

Está igual, idéntico. No parece haber cambiado ni un ápice. Sigue hablando hasta por los codos. Hace el mismo tipo de chistes. Mantuvo todos sus gestos típicos. Casi podría afirmar que usa el mismo perfume.

No encuentro palabras para describir lo mucho que me entusiasma ponerme al día con él todas las mañanas en el trayecto hasta la 9 de Julio.

0 comments:

Post a Comment

Followers